Tintín y el Capitán Haddock

El Capitán Haddock es, sin duda, uno de los personajes más populares y queridos de las aventuras de Tintín. Aunque su personalidad puede parecer ruda, temperamental e incluso irascible, en el fondo es un hombre de gran corazón y un profundo amor por la aventura y la libertad. Sin embargo, su debilidad por el alcohol lo lleva a protagonizar escenas cómicas en más de una ocasión.

 

La creación de Haddock fue un gran acierto de Hergé, ya que aportó un contrapunto perfecto a la personalidad más tranquila y reflexiva de Tintín. Además, la relación entre ambos personajes se estrechó a lo largo de las aventuras, hasta convertirse en una amistad profunda y duradera.

 

Hergé decidió crear un personaje compañero de Tintín tras ver la película del Capitán Caddok en 1931, aunque ya había creado a los policías Hernández y Fernández. Fue en una conversación con su esposa cuando se interesó por lo que había cenado, y su mujer le habló de un tipo de pescado inglés llamado Haddock. No fue hasta Tintín y los pícaros cuando le puso nombre, Archibald. Este nombre fue vuelto a mencionar en el inacabado Tintin y el Arte Alfa.